lunes, 29 de diciembre de 2025

Navidad en San Francisco de Asís.


 

 

Con un Templo lleno de fieles y devotos se celebraba la pasada noche del día 24 de diciembre la Misa del Gallo.

Solemne misa presidida por D. David Matamalas, consiliario de la Real Hermandad. La parroquia pese a las altas horas presentaba una alta asistencia de fieles que como manda la tradición participaban en la Misa del gallo, conmemorando el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo.

Nuestra Real hermandad nos presentaba a la imagen de la Morenita con vestiduras propias a la natividad del Señor.

Feliz Navidad !!
By.-A,A

viernes, 26 de diciembre de 2025

Tarde de pre-nochevieja 2025.

 


 

 

 

 

La tarde de mañana sábado día 27 se celebrara en la carpa instalada por el Excmo. Ayuntamiento de Rute en el paseo Francisco Salto una nueva fiesta de convivencia navideña, donde estará presente nuestra Real cofradía.

El programa previsto podéis verlo en la fotografía adjunta.
By.-A,A Fuente: Redes sociales Real cofradía de la Virgen de la Cabeza.

lunes, 22 de diciembre de 2025

Feliz Navidad.

 


Un año más llegamos a estas entrañables fiestas, donde conmemoramos el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo en Belén, hace más de 2000 años.

El grupo de redacción de Al sonar de una campanilla os desea a todos una muy Feliz Navidad y un próspero y venturoso año nuevo 2026.
By.-El grupo de redacción.

viernes, 12 de diciembre de 2025

Foto detalle 2025.

 


Este año sinceramente habido también varias y muy buenas fotografías candidatas a ocupar nuestra fotografía detalle 2025.

Nos quedamos con esta espectacular toma de la Santísima Virgen de la Cabeza en la entrada de la calle Colon en las postrimerías de su romería urbana del segundo domingo de mayo, rodeada de su gente, y sus coros que en esos últimos instantes no cejaban de entonar cánticos a nuestra Celestial Madre.

Era el culmen a una intensa mañana primaveral vivida plenamente por todos los ruteños y personas venidas desde distintos puntos de nuestra geografía.
By.-A,A

martes, 9 de diciembre de 2025

Se presenta la obra que conmemora el 800 Aniversario de la Aparición de la Morenita.

 

El pasado jueves 4 diciembre acogió en la Iglesia de Santa María de Andújar la presentación de la obra pictórica que será cartel oficial del octavo centenario de la aparición de la Virgen de la Cabeza, su autor es D. Raúl Berzosa.

Un templo lleno de cofrades, filiales y hermandades del arciprestazgo ha acompañado este importante acto, presentado por Olivia Aranda y abierto por el Arcipreste de Andújar, D. Carlos Moreno.

Tras el descubrimiento del lienzo y la lectura de la carta del autor, se ha dado a conocer el cartel oficial del aniversario. Han intervenido el Hermano Mayor, el Alcalde de Andújar, el Presidente de la Cofradía Matriz y el Provicario de la Diócesis de Jaén.

El acto ha concluido con una emotiva Oración Contemplativa ante la Sagrada Imagen, acompañada por el Coro de Santa María.

En la pintura contemplamos a la Santísima Virgen en lo alto del Cerro de la Cabeza, envuelta en un manto que, más que cubrir, revela su efigie original. Coronada como Reina y portando al Niño Jesús, aparece ante el espectador no solo iluminada, sino naciendo desde la luz misma. El cuadro irrumpe en un resplandor dorado, un amanecer que rompe la noche, evocando cómo la Aparición trajo claridad y esperanza a estas tierras.

En primer plano, un pastor de espaldas, Juan Alonso de Rivas, cae de rodillas acompañado por sus ovejas, que también elevan la mirada. La ausencia de rostro no es casual, el propio autor, nos dice que ha querido simbolizar a cada devoto que, a lo largo de los siglos, se ha postrado ante María con humildad y gratitud.
By.- A,A Fuente.- Face cofradía Matriz

sábado, 6 de diciembre de 2025

Inmaculada Concepcion 2025.


El día 8 de diciembre celebramos por todo lo alto la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, patrona de España y profundamente enraizada en la vida cristiana de nuestros pueblos. Es una de esas celebraciones que ha marcado nuestra historia, nuestra cultura y la fe de generaciones enteras; un día de luz en medio del Adviento, un día que nos recuerda que Dios siempre prepara el camino para la salvación.

Cuando contemplamos a la Virgen Inmaculada, no miramos una figura lejana, sino a una mujer real, de carne y hueso, que vivió en un lugar pequeño, en una familia sencilla, y que se fio totalmente de Dios. 
Hoy proclamamos que María, desde su concepción, fue preservada de todo pecado, que es la llena de gracia. Esto no la hace diferente de nosotros para alejarnos, sino para mostrarnos lo que Dios sueña para la humanidad: un corazón limpio, libre y disponible para amar.

España ha sido siempre tierra mariana: nuestras plazas, ermitas, procesiones y tradiciones están llenas de rostros de María. La Inmaculada está en el arte, en la música, en las oraciones que aprendimos de niños, y en tantos pueblos donde hoy se celebra con especial cariño.

Hoy no celebramos solo un dogma, sino una herencia espiritual que nos une como pueblo creyente. La fe de nuestras abuelas, las promesas en las romerías, los rosarios rezados en familia, todo eso sigue vivo.

Y es que en un tiempo como el nuestro, donde tantas veces percibimos ruido, tensión social o falta de esperanza, la figura de María nos recuerda que Dios actúa desde lo pequeño, desde lo humilde, desde lo que parece insignificante. Y que la gracia —la presencia viva de Dios— es capaz de renovar cualquier realidad humana.

Porque, mirad, a veces podemos pensar que este privilegio de ser Inmaculada aleja a la Virgen María de nosotros, como si fuese una criatura casi imposible de imitar. Sin embargo, es justo lo contrario. Es lo contrario, porque la Virgen María es el modelo de lo que Dios quiere hacer con cada uno de nosotros: liberarnos del peso del pecado, sanarnos por dentro, devolvernos la belleza original que Él soñó para su creación. Por eso mismo la Virgen María no es distante; al contrario, es cercana, es Madre, es compañera en el camino de la fe. Ella nos recuerda que Dios sigue actuando, que la gracia es más fuerte que el pecado, que la luz vence a la oscuridad.

En nuestros pueblos, donde la vida se teje entre familia, trabajo, tradiciones y relaciones cercanas, María se hace especialmente presente. Ella sabe de sencillez, de silencio, de labores cotidianas; sabe de alegrías y también de preocupaciones. Es una mujer del pueblo, una mujer creyente que dejó que Dios entrara en su vida.

Celebramos su Inmaculada Concepción en un tiempo en el que a veces sentimos que el mal y la división ganan terreno: conflictos, falta de entendimiento, prisas que nos alejan de lo esencial. María nos recuerda que Dios sigue actuando, que la gracia es más fuerte que el pecado, que la luz vence a la oscuridad.
En este día, podemos aprender tres cosas sencillas:

Confiar en Dios: Como María, dejarnos conducir por Él aunque no entendamos del todo su plan.
Cuidar el corazón: La pureza de María no es solo ausencia de pecado; es plenitud de amor. También nosotros estamos llamados a cuidar nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestras actitudes.
Decir “sí” en lo pequeño: Dios no pide cosas extraordinarias, sino disponibilidad. Cada gesto de bondad, de perdón, de servicio, es un “sí” que transforma el mundo.

Su “sí” abrió el camino a la salvación. Y en medio de nuestros problemas reales, nuestras luchas diarias, nuestros proyectos y cansancios, también el Señor nos invita a decir un “sí”. Aunque seguramente sea un “sí” más discreto, más humilde, pero un “sí” igualmente necesario. Un “sí” en la familia, en el trabajo, en el trato con los demás, en el compromiso por los más frágiles, en la vida de la parroquia. Un “sí” que haga presente a Dios en nuestro entorno.

Que en este pueblo, donde tantos han rezado a María generación tras generación, podamos seguir acudiendo a ella con confianza. 

Pidamos hoy a la Virgen Inmaculada, patrona de España, que cuide de nuestro pueblo y de todas las familias; que acompañe a los jóvenes que buscan su camino y a los que no encuentran sentido a su vida; que sostenga a quienes sufren y a quienes trabajan por el bien común; y que nos ayude a mantener viva la fe sencilla, alegra y profunda que tantas generaciones han transmitido.


Pues que María nos enseñe a decir cada día: “Señor, aquí estoy. Cuenta conmigo”; y que nos ayude a mantener viva la fe sencilla, alegra y profunda que tantas generaciones han transmitido.
By.- R,C