Coronación Virgen de la Cabeza de El Carpio.

jueves, 5 de abril de 2012

Semana Santa 2012.


Con la celebración de la Misa “en la Cena del Señor”, comenzamos el Triduo Pascual y concluimos el tiempo de Cuaresma. Al igual que los Apóstoles, reunidos con Jesús en el Cenáculo, también nosotros, en esta tarde, nos reunimos en torno a la mesa del altar para celebrar la Eucaristía, que el mismo Señor nos mandó realizar en conmemoración suya. En ella Jesús nos regaló su presencia permanente en los dones de pan y vino, instituyó el servicio ministerial de los sacerdotes y nos dio el mandato nuevo del amor en servicio humilde a los hermanos.

La Eucaristía que hoy celebramos está en relación con la Pascua judía. La Pascua es la fiesta que recuerda la liberación del pueblo de Israel del dominio de Egipto; y la cena pascual pretende trasladar a los comensales a aquella otra noche de salvación y revivir la liberación de entonces. Para la ocasión la ley de Moisés manda sacrificar un cordero. Pues bien, Jesús es el Cordero de Dios, que libera del pecado a este mundo; y la cena de este nuevo Cordero es la Eucaristía. La sangre del cordero era señal de salvación en el libro del Éxodo; ahora, la Sangre de Cristo es también salvación y señal de una alianza definitiva. De esta manera, Dios se compromete con nosotros, y así, cada celebración de la Eucaristía es renovación de esta alianza y el sacramento del memorial; el sacramento del sacrificio; el sacramento del banquete.

Pero si la Eucaristía es por un lado amor de Dios, por otro es amor a los hermanos. De esta manera, los que comemos del mismo Pan, porque formamos parte del mismo cuerpo, que es la Iglesia, nos llamamos hermanos, la señal por la que se nos debe conocer es la del amor fraterno; algo de lo que nos habla el evangelio de hoy, al mostrarnos el gesto de Jesús de lavar los pies a los apóstoles; que en estos momentos en los que vivimos, nos recuerda que también nosotros tenemos esa tarea del amor; y así, en este tiempo de penuria para tantos, de crisis en tantas familias, de paro y desesperación en tantos hogares, se nos brinda la ocasión para acoger el amor de Dios y convertirlo en amor efectivo a los hermanos.

Pero una cosa que tenemos que tener también hoy en cuenta, es que para asegurar la Eucaristía, es necesario asegurar el ministerio sacerdotal. Y no sólo para asegurar la Eucaristía, sino también para asegurar la Iglesia, porque la Eucaristía hace la Iglesia y la Iglesia hace la Eucaristía. A lo largo de estos días, los sacerdotes de todo el mundo renovábamos junto al obispo nuestras promesas sacerdotales. Y es que, aunque a alguno le pueda “picar”, los sacerdotes somos necesarios para la Eucaristía, pues sin ser dueños de la Eucaristía, garantizamos la auténtica presencia del Señor como signos suyos que somos. Por eso, en este día en el que el Señor encargó a los apóstoles la continuidad de este memorial, los sacerdotes os pedimos que os acordéis de apoyarnos con vuestra oración en nuestra labor pastoral, y para que este don que hemos recibido de Cristo no se nos suba a la cabeza, y seamos, como Él lo fue, servidores del pueblo, y le imitemos en todo y en todo nos identifiquemos con Él, que no vino a ser servido sino a servir. Y recordemos que si en los hogares y familias cristianas no se habla a los niños del sacerdocio, no esperemos luego que nos lluevan del cielo los sacerdotes….

En esta tarde el Señor se hace presente en medio de nosotros, se sienta a la mesa, y como a sus discípulos nos dice: “Ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros”. Aceptemos, pues, esta invitación, y acerquémonos al Banquete del Cuerpo y Sangre de Cristo, que entrega su vida por nosotros en el altar de la cruz, para que todos nosotros tengamos vida.
Con esta celebración litúrgica de la Pasión del Señor entramos de lleno en el Triduo Pascual, ya inaugurado a modo de prólogo con la Eucaristía vespertina de ayer.

Ya el Viernes, la liturgia se centra en el sacrificio de Cristo, el Cordero que quita el pecado del mundo, y en la señal de su muerte gloriosa: la cruz.
Este día no celebramos la Misa; pero sí que nos reunimos para celebrar una liturgia de raíces muy profundas, y muy expresiva por su sobriedad y austeridad; y que consta de tres partes: la liturgia de la palabra, semejante a la de cualquier otra celebración, en la que hemos escuchado lecturas que se refieren a la pasión y muerte de Cristo y a su sentido sacrificial y salvador, en la cual, el relato de la Pasión según san Juan es el elemento central; y que concluye con la solemne oración universal; luego tenemos el elemento central del día, que es la adoración de la Santa Cruz; y finalmente, participaremos de la comunión en el Cuerpo de Cristo, entregado en sacrificio en el altar de la Cruz para la redención de nuestros pecados y la salvación del mundo.
Así, el Viernes Santo contemplamos con los ojos del alma a Jesucristo, clavado en el árbol de la Cruz, porque Cristo es el Siervo sufriente, anunciado en la escalofriante descripción del profeta Isaías; que en la Cruz consumó la obra de nuestra redención; por eso, nunca debemos pasar ante la imagen de la Cruz con indiferencia, puesto que la santa Cruz es la señal del cristiano, ya que Jesús murió abrazado a ella para nuestra salvación. Por ello, la Cruz es el distintivo del discípulo del Señor y, por lo tanto, un gran libro abierto en el que se puede leer la cercanía del Señor crucificado y resucitado cuando sufre, llora y muere, pues el cristiano, uniendo las cruces de su vida a la Cruz de Jesús las convierte en cruces redentoras y gloriosas.

No es de extrañar, pues, que este verano pasado, el Papa Benedicto XVI propusiera a los jóvenes “adentrarse en el misterio de la Cruz gloriosa de Cristo, que contiene la verdadera sabiduría de Dios, la que juzga al mundo y a los que se creen sabios… Miremos para ello a Cristo, colgado el áspero madero, y pidámosle que nos enseñe esta sabiduría misteriosa de la Cruz, gracias a la cual el hombre vive… El Padre quiso amar a los hombres en el abrazo de su Hijo crucificado por amor. La Cruz en su forma y significado representa ese amor del Padre y de Cristo a los hombres. En la Cruz reconocemos el icono del amor supremo, en donde aprendemos a amar lo que Dios ama y como Él lo hace: esta es la Buena Noticia que devuelve la esperanza al mundo”.

Vivamos, pues, con fe profunda el comienzo del Triduo Pascual; contemplemos con admiración y asombro el amor de Cristo que entrega su vida para nuestra salvación y la de todos los hombres; agradezcamos el amor del que nos amó primero, recorramos espiritualmente con Cristo el misterio de su pasión y muerte para que podamos participar de su resurrección gloriosa, esperando, en oración, junto a la Virgen María, la noche dichosa de la Resurrección en la celebración solemne de la Vigilia Pascual, la celebración más importante del año; tras la cual, con el alma henchida de gozo, saldremos a las calles de nuestro pueblo cantando la aurora en honor de nuestra Madre, anunciando entusiasmados la gran noticia: CRISTO HA RESUCITADO.
By.- R,C

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La Virgen de la Cabeza y su Real Santuario.

Curiosidades

* Nuestra Virgen de la Cabeza posee cuatro coronas, cada una de ellas con su correspondiente corona para el Niño Jesus.La mas antigua de ellas es la que le regalo Juan de Piedra en el año 1788, es de plata en estilo imperial.Le sigue en antigüedad la donada por Agustina Mangas en el año 1872, es también en estilo imperial dorada.En el año 1953, Maria Susana Ariza le regala otra corona, que le es impuesta el 10 de mayo de ese año por el Canónigo ruteño D. Jose Torres Molina, para esa efemérides se confecciono un trono de claveles blancos.La corona es de estilo imperial con aureola.Posteriormente, en el año 1986 Francisco Martinez le regala la corona con la que el Obispo de Córdoba, Jose Antonio Infantes Florido la corono canónicamente.

* El regalo mas pintoresco que se ha puesto en la Mesa fue un burrito (de carne y hueso por supuesto).


* El recordado "Pacorro" fue cohetero de la Virgen durante mas de cincuenta años.

* Antiguamente el Hermano Mayor ofrecía a los hermanos de varal, una vez terminada la procesión de la mañana, una comida consistente en Borrego con patatas, que se preparaba en la fabrica de Anis Machaquito.Por supuesto no podían faltar varias arrobas de aguardiente y de vino.

* En el siglo dieciocho era costumbre contratar a un grupo de "gitanos" para que cantaran delante de la Virgen en su procesión.

* En el año 1948 se contrato una pirotecnia distinta a la que se venia contratando habitualmente y los cohetes eran tan malos, que ni poniéndoles gasolina ardían.

* Durante muchos siglos el viaje a la Romería de Andujar se hacia a lomos de caballerías, cuando llego la locomoción mecánica, se inicio la costumbre de acudir en camiones, y cuando llegaron a Rute los primeros autocares se emplearon estos para ir a la Romería.Estos autocares pertenecían a la Empresa Sanchez, y eran los mismos que cubrían la linea Rute-Lucena, por lo tanto mientras que los autocares estaban en la Romería se interrumpían los viajes entre Rute y Lucena.

* Durante mas de veinte años, acompaño en sus dos itinerarios a nuestra Virgen de la Cabeza la Banda de Cornetas y Tambores del Tercio Móvil de la Guardia Civil de Sevilla.Este acompañamiento se convirtió en una tradición, hasta que por una orden gubernamental este acuartelamiento se desmantelo y por consiguiente la Banda desapareció.


* Salida extraordinaria.- Con motivo de la guerra con Marruecos mando el Obispo Juan Alfonso Albuquerque Berión, sacar en procesión de rogativas a las imágenes que mayor devoción y culto recibieran en cada localidad saliendo en Rute nuestra Morenita el día 18 de Diciembre de 1859.

Nos cuentan las leyendas.......

Según cuenta la leyenda, una noche al volver los hermanos de cantar la aurora, se dispusieron a oír la Santa Misa, por aquellos tiempos era costumbre cubrir el camarin de la Virgen con un velo cuando no había culto, pues el llano estaba de tierra y así se impedía la entrada de polvo.Cuando tiraron de la cuerda, vieron que el velo no subía, entraron al camarin a arreglar la avería y vieron asombrados el borde inferior del manto de la Virgen mojado y cubierto de escamas; nadie supo dar una explicación a tan extraño fenómeno.
Pasado el tiempo, unos soldados ruteños que habían vuelto de la guerra de África, contaron que una noche, cuando se dirigían en barco a tan lejanas tierras, les sorprendió una terrible tormenta,entonces acordándose de que era sábado, y la aurora de la Virgen de la Cabeza estaría en la calle, rezaron juntos a la Virgen para que les salvara de una muerte segura, de inmediato la tormenta ceso y el mar entro en calma.Fue entonces cuando los hermanos supieron dar explicación al manto mojado y cubierto de escamas.

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...Una tarde al abrir el cura la iglesia, vio como la Virgen de la Cabeza se encontraba girada hacia su izquierda, mirando hacia el segundo llano, pensó que la noche anterior la Camarera hubiera subido al Camarin para arreglar algo en el vestido de la Virgen y había olvidado colocarla de nuevo mirando al frente, subió acompañado de dos monaguillos y la puso bien.Una vez finalizado este cometido, se dirigió al confesionario para atender a los fieles, observando a los pocos minutos que la Camarera de la Virgen entraba a la iglesia para oír la Santa Misa como hacia casi todos los días, se dirigió a ella para comentarle su olvido, contestándole esta que llevaba varias semanas de no subir al Camarin, asombrado el cura pensó que podían haber entrado ladrones, subieron al Camarin, a la Virgen no le faltaba nada de sus adornos, las puertas y ventanas de la iglesia estaban bien, no faltaba ninguno de los enseres de las diferentes capillas y altares.Nadie supo dar explicación de este fenómeno, y hasta el día de hoy es un misterio el porque la Virgen se giro aquella noche.

Presidentes de la Real Cofradía

En el año 1961 se aprueban unos nuevos estatutos, creándose en ellos el cargo de Presidente, desde entonces nuestra Real Cofradía ha tenido los siguientes presidentes:

- Francisco Salcedo Repullo:1961-1972
- Alfonso Cruz Ferreira:1972-1977
- Pedro Alarcon Luque:1977-1982
- Francisco Martinez Romero:1982-1986
- Francisco Ramirez Bueno: 1986-1990
- Comision Gestora: 1990-1996
- Zacarias Jimenez Jimenez:1996-2004
- David Ruiz Cobos: 2004-2008
- Manuel Caballero Dominguez: 2008-2012
- Antonio Pacheco Montes: 2012-2016
- María Victoria Cruz Molina: Actual presidenta

Según la normativa vigente de la Iglesia, el tiempo máximo que una persona puede ocupar el cargo de Presidente es de ocho años consecutivos.