
La costumbre de salir por las calles de Rute a cantar las coplas de la Aurora de la Virgen de la Cabeza se remonta, como mínimo, al siglo XVIII. En un principio la Aurora de la Virgen de la Cabeza se interpretaba con instrumentos de cuerda, cambiándose a mediados del siglo XX a instrumentos de metal. En los Estatutos aprobados el 15 de noviembre de 1859, en su artículo 19 se establece la obligatoriedad de asistir los hermanos a las “estaciones de la Aurora”. Del mismo modo en los Estatutos aprobados el 8 de mayo de 1912, en su articulo segundo se establece:”la Aurora, acto fervoroso a cuyo esplendor deben contribuir todos los cofrades animando con su presencia y trabajo material (coplas, instrumentos propios) el espíritu de sus devotos, saldrá ordinariamente una vez cada semana en la noche del sábado y extraordinariamente en las vísperas de días festivos siempre que el tiempo o circunstancias imprevistas lo impidan “. Los cantos de la Aurora tenían además un fin recaudatorio, pues se pedían donativos para la Virgen en sus estaciones, así queda reflejado en los Estatutos de 1859 en su articulo 19 : “ Es cargo de los mismos (los hermanos cofrades) pedir en las estaciones de la Aurora y Rosario con los cepos, por parejas y turnos”.Además de por las calles de Rute, era costumbre en la Aurora de la Virgen de la Cabeza salir a cantar por los cortijos cercanos, recibiendo el donativo en especies, así en las cuentas presentadas el 9 de mayo de 1912 se especifica que las existencias de la Cofradía eran de “trescientas veinte y cuatro pesetas con cincuenta céntimos y quince fanegas de trigo”. En la Junta celebrada el 6 de agosto de 1912, se acuerda aplazar las salidas de la Aurora al campo para mas adelante, seguramente por la mala cosecha de cereales. El 31 de agosto de ese año se hace inventario del grano en poder de la Cofradía, que era de 31 fanegas y un celemín de trigo, diez celemines de cebada y tres celemines de habas. Dicha costumbre de pedir grano por los cortijos se mantuvo hasta la Guerra Civil, pues poco antes de comenzar esta, en el acta de la reunión celebrada el 17 de abril de 1936 se hace mención a lo recaudado en el campo “por los cofrades de la Santa Aurora, que ascendía a unas ocho fanegas de trigo”. El grano recaudado en las estaciones de la Aurora se almacenaba en un granero aledaño a la iglesia, y luego era vendido para con los fondos recaudados con su venta hacer frente a los gastos de la Cofradía.
By.-Z,J
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